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Martes 28 de julio de 2026 - 01:00 AM

Osadías

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París, julio 4 de 2001. Clemente Arturo Castro organiza una “conferencia” con García Márquez, Rafael Escalona y el grupo de Iván Villazón, del que hacía parte Abelardo de la Espriella. Castro le relata a José Atuesta, el recuerdo de tal ágape, y como si fuera ayer y de memoria, unos versos, que, según el diplomático, improvisó Escalona. La sustancia de los supuestos versos está en el cuarto y quinto: “Tú serás el dirigente, de macondiana nación…si yo no alcanzo a ver, Abelardo desde el cielo, bendiciones por doquier, y sea Dios guiando tus sueños”.

Atuesta crea el relato y lo publica en El Pilón, diario de Valledupar.

Es bien conocida la capacidad de las gentes del Cesar y la Guajira para la creación de relatos y sé que los músicos vallenatos suelen grabar sus parrandas, que para ese tiempo pudo haber sido en cinta, difícilmente conservable y reproducible hoy.

El intento de convertir un recuerdo de una parranda cierta, en un mito propagandístico, tiene la condición de osadía, pero está muy lejos de un acto literario, y un conocedor de Escalona no avalaría la autoría de estos versos, lejanos a su estilo inconfundible. Mientras no aparezca un manuscrito, un audio, una publicación de 2021, verificables, es un engaño o en el mejor de los casos un sesgo retrospectivo contaminado de Old Parr.

Una ficción puede terminar siendo aceptada como una realidad, tanto para un individuo como para una sociedad. La memoria no recuerda fielmente un hecho del pasado, sino que lo reescribe y de maneras distintas, tantas veces como lo evoquemos. Según algunos neurocientíficos, las emociones y las necesidades sicológicas definirán el cómo reescribamos el recuerdo. La memoria no es el archivo de la realidad, pero si puede crear una realidad subjetiva que puede llegar a ser colectiva.

Borges, ese gran escritor universal, comprendió que quien controle los sistemas del conocimiento, de la información, controla la percepción del mundo. En su cuento: Uqbar, Tlön, Orbis Tetris, un país, un planeta, y una sociedad secreta, irreales… extraídos de una enciclopedia, generan una ficción que a modo de un virus se replica de manera universal, invadiendo academias y universidades hasta que la humanidad termina aceptando ese mundo imaginario como el verdadero, el real. Si la enciclopedia de hoy es la inteligencia artificial, las redes sociales, Wikipedia y Google, y las grandes corporaciones tecnológicas conforman la sociedad Orbis Tetris imaginada con osadía por el escritor argentino…nuestra realidad puede ser creada de manera demasiado fácil.

¡Viva la osadía… pero de Borges! ¡Respeto por la obra de Escalona!

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