Publicidad

Columnistas
Sábado 03 de enero de 2026 - 01:00 AM

El riesgo de ser buenas

Compartir

La novela Comerás flores, con la que debuta la española Lucía Solla Sobral, tiene como eje central el maltrato psicológico. La historia nos permite experimentar el horror que vive la protagonista al normalizar situaciones de violencia cuando el amor es tóxico. El relato no idealiza a la víctima, ni caricaturiza al manipulador y nos lleva a preguntarnos por qué permanecemos en relaciones desiguales, tóxicas o incluso abusivas.

Es la historia de Marina, una joven gallega que meses después de la muerte de su padre y recién graduada, conoce a Jaime. Él, un hombre de cuarenta y cinco años; ella, una joven de veinticinco, que deslumbrada por la vida adulta y el encanto de Jaime se ve sumergida por completo en su mundo, olvidando lo que la definía. Marina ignoró las banderas rojas en su relación, comenzó un descenso silencioso y peligroso hasta el colapso emocional.

Todo empieza con el dolor y el vacío que deja el amor de un padre muerto en su hija y a partir de ahí la autora explora qué significa ser joven, madurar y construirse una identidad a la vez que muestra las consecuencias del maltrato psicológico, las distintas caras del amor, la amistad como refugio y los trastornos de la conducta alimentaria. La escritora abarca una historia universal y, a la vez, personal, al poner el foco sobre el maltrato, la sumisión, el miedo a hablar y el querer agradar siempre.

«El silencio en una casa es como dejar el gas abierto. El silencio a veces era peor que los gritos». Esa cita de la autora me recordó la octava sugerencia de la carta de la autora africana Chimamanda Ngozi Adichie para contrarrestar la pasividad femenina: «Enséñale a tu hija a rechazar la obligación de gustar. A ser buenas, a ser falsas. Anímala a decir lo que piensa, lo que opina en realidad, la verdad». Es a partir de esa premisa de la nigeriana y en línea con esta novela que hoy rescato ese impulso que propone no esconder bajo la alfombra las situaciones de violencia, porque como dice la autora: «la violencia no siempre es evidente ni da pasos como truenos».

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día