Publicidad

Columnistas
Miércoles 05 de agosto de 2026 - 01:00 AM

Nuestro deteriorado patrimonio

Compartir

Con cierta frecuencia vemos en medios el lamentable estado de deterioro, diríamos más bien de ruina, que tienen muchos de los viejos inmuebles de Bucaramanga y, más lamentable aún, aquellos que históricamente han sido declarados Bienes de Interés Cultural. Destaco principalmente dos edificaciones representativas, por su carácter de Declaratoria Nacional, y la otra, marco del parque García Rovira. Las dos primeras de propiedad del Municipio de Bucaramanga y la tercera de la Gobernación de Santander.

El Coliseo Peralta (1888-93), esquina noroccidental de Carrera 12 con calle 42, predio declarado Bien de Interés Cultural Nacional (antes Monumento Nacional) por Decreto 292 de 24 de febrero de 1975, hace cincuenta y un años, es sin duda la joya más valiosa de la ciudad por su diseño único, que fue inicialmente adquirido por el Gobierno Nacional y donado al Club Kiwanis, entidad que lo manejó casi cinco décadas y lo vendió al Instituto Municipal de Cultura y Turismo del Municipio de Bucaramanga, predio que cuenta ya con diseños y estudios, pero cada día se deteriora más y no se observa ninguna fecha ni recursos concretos para su recuperación.

La Casa Natal de nuestro máximo prócer, Custodio García Rovira (1780-1816), en la esquina suroccidental de la Carrera 9 con Calle 35, Calle 35 No. 8-78, declarada BICN por Ley de la República No. 26 de 1966 y ratificada y delimitada por Resolución 3595 de 14 de noviembre de 2014 y Resolución 1613 de 6 de junio de 2019, comprada por el Municipio de Bucaramanga, con estudios, diseños y Plan Especial de Manejo y Protección, pero que sigue en franco deterioro y abandono.

La Gobernación es propietaria del predio de la esquina suroccidental de la calle 37 con carrera 10, frente a la Gobernación y a menos de cien metros de la Capilla de Los Dolores, BICN, y que por ser marco del Parque García Rovira, zona histórica de nivel de preservación. Allí funcionó el Archivo Departamental y posteriormente la Gobernación contrató los diseños para ubicar allí la Secretaría de Cultura y Turismo, proyecto que fue aprobado en Curaduría y contó con Licencia de Construcción ya vencida. El cambio de Gobernador modificó esta inversión y hoy el inmueble está abandonado y ruinoso.

Solo tres ejemplos de predios de enorme importancia de propiedad del Estado, pero podemos continuar con cientos, tal vez miles de inmuebles, que sus propietarios tienen abandonados y son una verdadera vergüenza para la ciudad. Normas de protección y de mantenimiento mínimo existen, pero no se cumplen. Una más de las razones para lamentar la pérdida de valores de una ciudad, que hace décadas dejó de preocuparse por la calidad estética, de seguridad y de convivencia.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día