El último trimestre (noviembre 2024 - enero 2025) reportó una reducción en la tasa de desocupación, que pasó del 10,7% al 8,9% respecto al mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, esto significa que cerca de 14.000 personas salieron de la desocupación, una noticia aparentemente positiva.
Cuando observamos un fenómeno económico en un momento concreto del tiempo, corremos el riesgo de perder de vista patrones de largo plazo y factores estructurales que inciden en la situación actual. Este es el caso del mercado laboral en el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB), donde las cifras más recientes invitan a un análisis cuidadoso.
De acuerdo con el DANE, el último trimestre (noviembre 2024 - enero 2025) reportó una reducción en la tasa de desocupación, que pasó del 10,7% al 8,9% respecto al mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, esto significa que cerca de 14.000 personas salieron de la desocupación, una noticia aparentemente positiva.
Sin embargo, si ampliamos la mirada, encontramos una realidad más compleja. La tasa de desempleo anual ha mostrado una tendencia al alza: 8,9% en 2022; 9% en 2023 y 9,2% en 2024; lo que implica que, en los últimos dos años, aproximadamente 3.000 personas adicionales han ingresado a la desocupación.
Pero las cifras de desempleo no son las únicas que importan. Otros indicadores revelan cambios estructurales preocupantes, como se evidenció en el lanzamiento del Informe de Calidad de Vida 2024, presentado por Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos. Aquí algunos de esos elementos a considerar: Primero, la participación en el mercado laboral del AMB ha disminuido: entre 2007 y 2014, más del 70% de la población en edad de trabajar estaba activa; para el 2024, esta cifra cayó al 65%. Esto ocurre mientras la población en edad de trabajar sigue creciendo, pasando del 77% en 2013 al 81% en 2024. Además, la tasa de ocupación también ha retrocedido, bajando del 60% en 2023 al 59% en 2024, un indicador que en años anteriores ha superado el 64%. Otro factor relevante es el incremento del autoempleo: en 2016, el 42% de las empresas inscritas en la Cámara de Comercio correspondían a esta modalidad, porcentaje que subió al 54% para 2024.
Sin duda el dato del último trimestre de desempleo muestra un alivio momentáneo, pero no es una señal de mejora sostenida para el área metropolitana, la cual requiere una comprensión integral desde su componente económico y una actuación coordinada y sostenida de sus cuatro municipios. Esta columna no pretende aportar todos los elementos de análisis, pero sí deseo poner en consideración una mirada un poco más amplia y señalar con certeza que el mercado laboral del área metropolitana muestra un deterioro en la última década. De ahí el mensaje de ampliar la visión, pues estas estas cifras plantean interrogantes que requieren ser resueltos para tomar decisiones informadas y diseñar políticas efectivas que promuevan un empleo de calidad, sostenible y acorde con las necesidades de la región.










