Estas herramientas pueden ayudar a comprender resultados médicos, organizar antecedentes y dar seguimiento a los tratamientos. Su uso exige verificar la información, proteger los datos personales y mantener las decisiones clínicas en manos de los profesionales.

Publicado por: Nuevos Proyectos
La inteligencia artificial (IA) puede ayudar a los pacientes a comprender términos médicos, resumir resultados de exámenes, organizar antecedentes y preparar preguntas para las consultas. Su función es facilitar el acceso a la información y apoyar el seguimiento, sin reemplazar la valoración de los profesionales de la salud.
Un caso ocurrido en Bucaramanga ilustra esta posibilidad. Durante una atención domiciliaria, un médico sospechó que un paciente podía estar presentando un accidente cerebrovascular (ACV). Se preparó entonces un resumen de emergencia con sus antecedentes, exámenes, diagnósticos y medicamentos, que fue compartido con la ambulancia y el equipo tratante del hospital.

La sospecha fue del médico; la tecnología ayudó a que la información clínica acompañara al paciente

Seguimiento más allá de la consulta
La IA también puede ayudar a recordar medicamentos y controles, registrar síntomas y aclarar indicaciones. Sin embargo, los resultados científicos muestran que su efectividad depende de la herramienta y de las necesidades de cada paciente.
Un ensayo publicado en JAMA Network Open en 2023, con 32 personas con diabetes tipo 2 que requerían ajustes de insulina, registró una adherencia del 83 % con una herramienta conversacional por voz, frente al 50 % con la atención habitual. En contraste, un estudio publicado en JAMA en 2025, con 9.501 pacientes, no encontró mejoras significativas en la adherencia a medicamentos cardiovasculares ni en la reducción de eventos clínicos después de 12 meses de recordatorios y mensajes automatizados.
NexaSalud desarrolla un modelo de monitoreo domiciliario que busca integrar síntomas, signos vitales, tratamientos y antecedentes para detectar cambios que puedan indicar riesgos y generar alertas para familiares y profesionales. La iniciativa sigue en desarrollo y no sustituye la valoración clínica.
Riesgos y privacidad
Una respuesta de IA puede parecer convincente y ser falsa, incompleta o ajena al contexto del paciente. Por eso, no debe utilizarse para confirmar diagnósticos ni modificar dosis o tratamientos sin consultar al equipo médico.
El dolor intenso en el pecho, la dificultad para respirar, la pérdida súbita de fuerza o del habla, el desmayo y las reacciones alérgicas graves requieren atención inmediata, sin esperar una respuesta automatizada.

En Colombia, la Resolución 1644 de 2026 contempla el uso de IA como apoyo en telesalud bajo supervisión humana, sin sustituir el juicio clínico ni la relación médico-paciente.
También es necesario proteger la información personal. Antes de compartir datos de salud con una plataforma, conviene revisar quién los administra, para qué los utiliza, cuánto tiempo los conserva y si los emplea para entrenar modelos. Siempre que sea posible, se deben omitir datos identificables y compartir únicamente la información necesaria.
Su valor está en ayudar a conectar información y dar continuidad al cuidado. La decisión clínica, la protección de los datos y la participación activa del paciente siguen siendo fundamentales para un uso responsable.
















